13.4.11

EL DESTINO, LA RESACA, LAS MAREAS DE DIOS


POEMA A RAÚL GONZÁLEZ TUÑON

I: (—las lluvias amantes)

Las islas nombran la extensión de nuestra pérdida,
cuando el mar crece en torno a los barcos y no está Amparo.
(Mujer, luz femme: tu faro de las costas en silencio).
Sólo el mar en torno y nada Ampara excepto la intemperie,
las lecturas, las aventuras, algo de Rilke y Hölderlin midiendo
la extensión del mito, lo inconmensurable de los dioses y aquí,
junto a tu marcha, el pueblo  —todos los pueblos— junto a la marcha
de un hombre todos
Decime Juancito ¿qué podemos contra la muerte?
¿Cómo se sobrevive a la amada? Vamos a preguntarle a Macedonio
o a Novalis y aprender calle a calle los rituales del caminador.
Podemos decir que Rimbaud hubo uno sólo, preguntarnos
«donde enterró la poesía» eso: dónde la enterró o recuperar
la fuerza de vivir huyendo cuando aún la literatura no era este refugio
para cobardes. 

II: (—restos de proas náufragas)

si decías la nostalgia es una forma del sueño pregunto ¿qué podemos contra
el olvido? apurar estos papeles estos borradores antes de levar anclas
(una isla es una extensión pequeña de tierra rodeada de un mar inmenso)
háblame de los barcos habla del rumbo de la proa hacia un mundo más justo
dame el castillo de Rilke y su acantilado a las elegías y las jerarquías de los ángeles
dame la torre de Hölderlin donde firme Scardanelli un piano roto y la ventana a las estaciones de la locura
dame los cuartetos de Eliot y eso de las ninfas huidas y los directores de la city
dame las tres heridas de Hernández dame odio revolución dame herida (esa que es “fatal ante la vida”)
dame el albatros malherido y las drogas y las putas de Baudelaire
dame tu poema Lluvia para que lleno de tu vida y tu muerte esté tocado de tu destino para siempre

III: (—las canciones de lejanas tabernas)

la resaca trae ecos de canciones lejanas como navíos
desprende el sueño la lira de sus rapsodas como puertos como barcos
mirá, si se me mezclan Whitman y Baudelaire cuando escribo:
“oh capitán —mi capitán Muerte — ya es hora, levemos anclas”
que nos traigan los puertos las veletas y las amantes, la blindación eterna de la rosa y la proa a los naufragios, un ojo de buey a los vendavales, una botella de Johny Walker, que haya puertos y Buenos Aires, revolución e islas fragantes
pues mientras haya caminos y misterios y quien abra esos caminos el mundo será un lugar más vasto y más hermoso y habrá islas y navíos y revolución y navegaciones y habrá rumbos

la poesía construirá barcos
                                            para
                                                    llegar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...