5.2.08

UNA CANCIÓN POR ANNE SEXTON







para anne sexton

mirando sobre calles vacías, todo lo que ella puede ver/ son sueños tornar sólidos/
son los sueños tornar reales// todos los edificios, todos esos coches,/ fueron una vez sólo un sueño en la cabeza de alguien// ella pinta el cristal roto, ella pinta el vapor/ ella pinta un alma/sin el escape en la costura//
deja salir al bote/ espera hasta la oscuridad/ deja salir al bote / espera hasta que la oscuridad venga/
nadie en los corredores de pálidos verde y gris/ nadie en los suburbios/ en la fría luz del día// en medio de esto tan viva y sola/ las palabras soportan como huesos//
soñando con el santo de la piedad/ te vistes hacia fuera/ soñando con la piedad/ en los brazos de papi otra vez/ soñando con el santo de la piedad/ jurar que han movido la señal/ soñando con la piedad/ en los brazos de papi otra vez//
sacando los papeles que se deslizan de los cajones/arrojando a la oscuridad, palabra sobre palabra/ confesando todos los secretos en la tibia caja de terciopelo/ él, el doctor- sacerdote/ el puede manejar los shocks / soñando tiernamente, el temblor en las caderas de los besos de los labios de María//
soñando con el santo de la piedad/ te vistes hacia fuera/ soñando con la piedad/ en los brazos de papi otra vez/ soñando con el santo de la piedad/ jurar que han movido la señal/ soñando con la piedad/ en los brazos de papi otra vez//
piedad, piedad, buscando piedad/piedad, piedad, buscando piedad/
anne con su padre está fuera del bote/ cabalgando el agua/ cabalgando las olas del mar

PETER GABRIEL. ALBUM: SO (1986)

Necesitaba venir. Quería encontrarte. Decirte que las palabras guardan entrelíneas: el hipertexto de lo no dicho. Y siempre, en algún lugar, resuena lo no pronunciado. Para alguien.
Tres velas rojas para una cena con Karina. Té para tres, en noche de año nuevo.
Vos la acompañaste a las guardias psiquiátricas. Siempre eran ella y su hija. Y cualquier otro.
Mientras bailabas con tu gente, me tendí borracho en tu cama para ver en T.V. el resumen del año. Karina subió llorando y me preguntó si podía ver la televisión conmigo.
Pero no, no es eso. No se trata de eso, no hoy.
Quería hablarte de «Mercy Street», la mejor canción de Peter Gabriel. Esa que nos hizo llorar tantas veces. Cada vez que en el vídeo, aparecen los dos perros pequeños, vuelvo a llorar. El bote, la playa en blanco y negro. Es infalible.
Aquella noche subí a preparar un té muy dulce como conjuro.
«Mercy Street» es una canción para la poeta Anne Sexton.
(Mobiliario: personalmente me estremecen los muebles de una casa entre los que ocurrió el amor.)
Mejor leamos a Anne:

«estábamos en nuestros propios cuerpos/(este cuarto nos enterrará)/ y tú estabas en mi cuerpo/(este cuarto nos enterrará)» (del poema «Nosotros»).

Todo perecerá y tal vez apenas seamos eso: el sueño en la memoria de alguien.

Algo dice Anne Sexton, algo que suele quedar en el secreto:

«Déjame descender a tu alfombra,/ a tu colchón de paja - lo que tengas a mano,/ pues la niña en mi interior muere, muere...»
«...Ahora soy tu madre, tu hija,/ tu pequeña cosa nueva- un caracol, un nido./
estoy viva cuando tus dedos viven.» (del poema «El pecho».)

Algunas mujeres dicen cosas que destruyen nuestra concepción «dura» del lenguaje:

«Te pienso en la cama,/tu lengua mitad chocolate, mitad océano» (del poema «Once de diciembre»)

Dicen que el psiquiatra de Sexton, el mismo que la alentó a escribir, dio a conocer el contenido de grabaciones con «su paciente» donde Sexton revelaba haber cometido incesto con su hija.
Leemos un fragmento del poema de Sexton «Aquellos tiempos»:

«...y así pasaba el día esperando/ que mi madre,/ la grande,/ llegara a desvestirme por la fuerza.
Yacía silenciosa, / atesorando mi pequeña dignidad./ Sin preguntar acerca de la reja, o del closet. / Sin poner en duda el ritual para acostarme/ cuando, sobre el mosaico frío del baño, / me extendían a diario /buscando faltas...»

Y otro fragmento de un conmovedor poema compuesto para Joy, una de sus dos hijas.
«fuiste mía/ y te presté/busco himnos sin complicaciones/ pero el amor no los tiene.»
(de «Un pequeño himno sin complicaciones»)

Anne Sexton (1928-1974) fue compañera de Sylvia Plath (1932-1963) en el seminario de Robert Lowell y halló su propia voz antes que Plath, influyendo sobre ella. Esas voces confesionales, entre beatniks e imaginistas, que a través de bellas imágenes horadan el patriarcado. Hacen síntoma a la pesadilla del modo de vida americano.
Lo autobiográfico es el magma con el que construyen su discurso.
Una madre desnuda a su hija. De esas cosas no se habla.
Cosas de las biografías. Abortos. Casamiento. Hijas. Separación. Depresiones post parto.
Suicidio: Monóxido de carbono.
Psiquiatras que confunden poesía con laborterapia.
Sexton sorprende por cierta descarnada intimidad que pone a jugar en el poema.
En «La balada de la masturbadora solitaria» dice:

«de noche, sola, me caso con la cama».

Títulos como «En alabanza de mi útero»:

«Querían cortarte/ pero no lo harán./ Decían que estabas desmesuradamente hueco/ pero no lo estás./ Decían que te encontrabas mortalmente enfermo/ y se equivocaron./Como colegiala cantas. No estás roto.»)

El poema «A mi amante, quien regresa a su esposa»:

«Es sólida.
Yo en cambio soy una acuarela. Me deslavo»

Por si fuera poco, acusa a Sylvia Plath (que se suicida antes que ella) de «robarle la muerte»:

«Ladrona,/ te escabulles allá abajo/te escabulles sola/a la muerte que tanto tiempo deseé para mí».

Aquella noche de año nuevo se deshizo junto a la luz de tres velas rojas. Seguimos buscando un camino a casa.
En tiempos de tormenta, podemos acercarnos a la ventana, escuchar la más bella canción- homenaje que haya sido compuesta y repetir ese verso de Anne Sexton:

«Aunque la lluvia maldiga la ventana,/ hágase el poema»

de «Mamá, Jack y la lluvia»)

Así sea.

© Javier Galarza



6 reservorios:

meridiana dijo...

"Y siempre, en algún lugar, resuena lo no pronunciado. Para alguien"

como en la canción, como Anne, todos buscamos piedad, piedad.

bellísimo texto entre el aliento de Sexton y lo callado, lo que se desvela en las manos del otro.


Lilián

La Gata Insomne dijo...

Ayyy! tengo montado un post completo sobre Sexton y Gabriel
descubrí hace unos meses la relación!!!

si lo monto te aviso

(j.g.) dijo...

Entre el aliento de Sexton y ese otro y lo callado que nos dice, LILIÀN.

No hay problema GATA INSOMNE, tanto Gabriel como Sexton merecen difusión y su abordaje que, no dudo, será muy interesante.

comopompasdejabon dijo...

Un gran articulo, extrae muy bien esa desesperanza de almendra amarga.
El video es excelente, he montado un post con La balada, una amiga me ha sugerido otro y voy a ponerlo, me gustaria copiar tu traducción de la letra, si hay inconveniente me lo dices.
Un placer encontrate de la mano de una mujer que tan directamente habla a muchas otras, saludos desde España.

(j.g.) dijo...

gracias por publicar mi versión de la letra y por compartir el gusto por esta gran poeta.

maría dijo...

por favor, qué linda es! gracias.
amo la poesía de sexton.