
Una doble desaparición sufrió el poeta Miguel Angel Bustos (1932). A su secuestro por parte de un comando paramilitar en 1976, debemos sumar la posterior desaparición de su obra.
Ocurre como si luego de la muerte (o desaparición) de ciertos poetas, sus obras debieran atravesar un purgatorio. Tal es el daño ocasionado por la dictadura militar: ese corte tan profundo que casi logra acabar con las "mejores mentes de toda una generación", glosando a Allen Ginsberg.
Un período de silencio casi inexplicable siguió a la obra de poetas en vida populares; como la mismísima Alejandra Pizarnik, o Paco Urondo y Miguel Angel Bustos.
Creo misión de los poetas actuales retomar la antorcha de aquellos poetas.
La obra de Bustos atravesó un período de silencio posterior a su secuestro.
Gracias a la labor de su hijo, el poeta Emiliano Bustos (1972), hoy nos podemos dar una idea del reconocimiento que Miguel Angel Bustos tuvo en vida.
Claro que el rescate de su obra no será completo hasta la edición de su obra poética.
Me permito arriesgar una teoría: el país no ha producido poetas capaces de superar a la generación del 60. Por lo tanto debemos volver una y otra vez a Bustos, a Urondo, a Juanele para construir una nueva poética desde y con lo que la muerte nos quiso arrebatar.
Casi como un eslabón perdido, el libro va atando cabos hasta cerrar una trama que incluye un encuentro con Alejandra Pizarnik, otro con Jacobo Fijman en el Borda, un prólogo de Marechal, una carta de una joven Diana Belessi que dice haber leído a los románticos siguiendo a Bustos, una reseña de Gelman, una entrevista con Girri.
Comento, como una impresión personal, que al leer el material junto a las certeras anotaciones de Emiliano Bustos, el círculo comenzó a cerrar. Valga como ejemplo esta anotación de Bustos en un tomo de Hölderlin:
«No sé que me une a este dios inocente, a este poeta único. Es algo que nace y cae sobre mí desde una tierra jamás vista. F. Hölderlin me infunde miedo; me paraliza; para poder llegar a tocar sus libros tengo que purificarme como nunca lo haría ante ninguna otra cosa o persona. Este hombre soy yo, yo soy este hombre ahora. Hölderlin anula el tiempo. No sé hablar ante él. El es mi madre, mi amor, mi infancia, el motivo de todo ritual, el es mi vida y mi muerte; mi religión, mi patria en los cielos, mi absoluta libertad.»
UN POEMA DE MIGUEL ANGEL BUSTOS
Madre. Este es el segundo
en que te llamo y en vos llamo a todas las dulces bocas
ojos de leche de las mujeres que se me mueren.
Quiero saber
siempre habrá una luna de polvo y hueso para mí. Si
no he de tener un sol este será mi último vuelo en mi
última venida a los cielos.
Tu hijo es hombre
tiene perros clavados en las ingles con grandes
frentes negras. Sin embargo pobre te pida a tropezo.
nes ya no da más ya no da un solo día más madre un
solo día más quiero probar un cuerpo que no muera
que no olvide. O caeré como un ángel de hierro con
cien muertos en las alas. Un solo muerto en el cuerpo.
Que podrás decirme
cuando sea uno bajo la gran luna de polvo y hueso.


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6 reservorios:
Es un hermoso poema Javier,en cierta forma me recuerda ese dolor de perdida, como el que transmite Marina Tsevetaieva en sus obras...
Respecto a esto que comentas: "el país no ha producido poetas capaces de superar a la generación del 60" algo semejante sucede aqui en México...
KAROL, me alegra mucho que la poesía de bustos haya llegado hasta tu país a través de este medio.
imagino que paul celan concluye la era iniciada por holderlin, que en argentina fue continuada por alejandra pizarnik y miguel angel bustos.
por algún motivo el pop festivo de los ochenta o el descreimiento de los 90, unidos a fenómenos económicos y a la globalización, no han producido a escala mundial grandes poetas. es un tema extraño pero dolorosamente cierto. supongo que mucha gente discutiría esta opinión pero por lo menos abrimos el debate.
J.G. coincido en que hay que rescatar a este poeta increíble, lo he descubierto hace muy poco y debo emplear sus palabras (dirigidas a Hölderlin) para explicar hasta que punto ha re-redefinido mi propia voz poética,
son esas cosas que hacen los grandes, como Pizarnik, como Fijman, uno los lee y ya nada vuelve a ser lo mismo.
Interesante lo que plantea para abrir un debate, es tan cierto que no hubo superación de esas voces.
Hoy el panorama es muy pobre, con algunos destellos, algunos mojones,
y creo como dice Karol, que no es sólo en Argentina.
Lilián
ES COMO ESE POEMA PROFETICO DE MIGUEL ANGEL BUSTOS CUYO TITULO SOLO LO DICE TODO:
TUVE QUE MORIR VOLVER A USTEDES
Retomaremos esa antorcha, Javier. Bustos no ha desaparecido para todos los poetas que lo admiramos. Ha "creado un cielo" para nosotros y "un tigre piadoso para que nos devore dulcemente"...
Bienvenida su "comunión salvaje"
Liliana
Gracias por esto
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